DE CERVANTES A DALÍ. Escritura, imagen y paranoia. ANA MARÍA LEYRA. Editorial Fundamentos, Madrid, 2006.

La obra de Ana Mª Leyra, profesora titular de Estética de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense, es un espléndido análisis estético y psicológico de la locura de Don Quijote y El Licenciado Vidriera, y su influencia en Unamuno, Ortega, Galdós y Buero Vallejo, Nietzsche y otros escritores de la literatura universal.

Ana Mª Leyra escribe en el capítulo, <Las imágenes y la escritura>: <¿Qué verdad? La verdad la sitúa Cervantes en la mayor parte de las imprecisiones y nos permite a una consideración de la verdad vinculada exclusivamente a la narración, la verdad es aquí la verdad de la historia escrita, narrada, verdad/escritura es la verdad que se despliega en el vagabundeo del nómada, la que se legitima no como <adaecuatio> con la realidad, sino con la libre actividad productora de la imaginación, la que se legitima como verdad del delirante que establece con su discurso "otro" modo de ver la realidad>.

La vigencia de la obra de Cervantes, El Persiles, es abordada, acertadamente, por Ana Mª Leyra:

<Uno de los acuerdos más cerrados en lo tocante a la consideración actual de Los trabajos de Persiles y Sigismunda de Cervantes por parte de la crítica es el reconocimiento de su actualidad. Son hoy por hoy muchos los aspectos de esta obra los que transforman la visión que se tenía de ella como obra sin pulir, inacabada por la muerte de su autor, en una visión que reconoce, sin negar otros aspectos antes citados, valores de primer orden y contempla con asombro el vigor de muchos de sus pasajes y la modernidad de sus propuestas. Con unanimidad se señala lo extraño de sus relatos o lo inverosímil de sus aventuras>.

  • Facebook - White Circle
  • Twitter - White Circle

Envíanos tus ideas y experiencias

¿Quieres colaborar con nosotros? Contáctanos a través de las Redes Sociales o nuestro formulario.
  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon

2019  quijoteduca.org       Diseño Quijoteduca      De Madrid a Barcelona pasando por La Mancha