Visita al teatro The Globe de Shakespeare en Londres.

  En el mes de mayo visitamos el mítico teatro The Globe en Londres. La simpática guía nos contaba que se habían construido tres teatros. El primero de ellos, inaugurado en 1599, fue pasto de las llamas. Al parecer, el incendio se originó en los pantalones empapados en cerveza de uno de los actores o de una persona del público. En 1613 se produjo, de nuevo, un incendio que destruyó las instalaciones del teatro, el cual fue inmediatamente reconstruido en 1614. Desgraciadamente, una vez más, desapareció al ser demolido en 1644 bajo las sombras del renacido puritanismo inglés que condenaba las representaciones teatrales de la época isabelina. (Este debate sobre la moralidad del teatro provocó en España, en tiempos de Felipe II, una controversia que acabó prohibiendo las representaciones teatrales en 1597. Afortunadamente, se reanudó el teatro en los corrales de comedias en 1598 con Felipe III).


  El coste de la entrada era de 1 penique para el proscenio y hasta 6 para los palcos. Las actuaciones se hacían en verano (desde mayo a octubre) porque dependían de la luz natural y, al ser un teatro abierto, no podían actuar cuando nevaba o llovía. Los que estaban de pie aguantaban la lluvia cuando aparecía de manera imprevista en el transcurso de alguna representación. La vestimenta de los asistentes al teatro iba en función de su estatus social. Así, el morado estaba reservado para la realeza, el rojo para la aristocracia, y el negro para resto de la población. La higiene en el teatro brillaba por su ausencia. Normalmente, no se tiraban tomates o patatas ya que eran productos de lujo. La mayoría de la población bebía cerveza en vez de agua por el gran riesgo que suponía la contaminación del Támesis pues todo se vertía al río.

 

 El famoso incendio de Londres destruyó miles de viviendas en 1666 porque prácticamente la totalidad de los edificios estaban construidos con techo de paja (cuyo uso se prohibió posteriormente). El teatro The Globe es el único de Londres al que se le permitió tenerlo. 

 

  El actual teatro The Globe, el tercero que se levantó prácticamente en el mismo lugar, está construido con los mismos materiales. Su impulsor fue el actor y director de cine americano Sam Wanamaker. La estructura de vigas, de madera de roble, sigue el mismo procedimiento que el utilizado en 1599. Los ingleses son muy conservadores y tradicionales, hoy en día tienen edificios protegidos donde no se permiten materiales que no sean los originales. A Wanamaker le apenaba ver como la historia del teatro inglés había perdido el icono como The Globe en tiempos de Shakespeare. El fundador murió en 1993 y el teatro se inauguró en 1997. Su sueño se realizó. (Traducido por Lindes Callejas Díaz).

 

 

Ver el reportaje de Patricia Tubella en el diario El País:

<EL GLOBE DEL SIGLO XXI>

 

 

Os invitamos a ver una selección de ilustraciones de obras clásicas de Shakespeare y os recomendamos la lectura del teatro de Shakespeare con traductores de lujo, como por ejemplo, la versión de "Hamlet. El Príncipe de Dinamarca", del gran dramaturgo Antonio Buero Vallejo, que incluye una nota personal explicando la traducción del término <nunnery>. El Académico Marcelino Menéndez y Pelayo y otros distinguidos traductores hacen de la edición una de las mejores disponibles en español.

 

Ilustraciones José Narro de obras selectas de Shakespeare de la cuidada edición de Ediciones Nauta, Barcelona, 1968. (Dramas y comedias, II Vol.). Excelente prólogo de Carlos Pujol.

 

 

Recomendamos esta original biografía de William Shakespeare del profesor Stephen GREENBLATT de la Universidad de Harvard (en la que se incluye un reportaje gráfico de la vida y época de Shakespeare). Y del mismo modo, la lúcida recensión por Jordi Doce en 2016 ( pincha en la imagen para ver el texto en la página web Letras Libres:

 

 

Destacamos dos textos claves del profesor Stephen Greenblatt que hacen hincapié en la importancia de la persona singular como ocurre tanto en el teatro y la novela de Cervantes como en la dramaturgia de Buero Vallejo:

 

<Los autores de las obras de moralidad pensaban que podían realizar el profundo impacto que pretendían lograr despojando a sus personajes de todos los rasgos distintivos incidentales y dejándolo reducidos a su esencia. Pensaban que así su público no se distraería con los detalles irrelevantes de las identidades individuales. Shakespeare se dio cuenta de que el espectáculo del destino humano resultaba de hecho muchísimo más fascinante cuando asociaba no a las abstracciones generalizadas, sino a personas con nombres concretos, personas hechas realidad con una intensidad de individualidad desconocida hasta entonces: encontramos así no a Juventud, sino al Príncipe Hal, no al Hombre Cualquiera, sino a Otelo>.  

 

<La última obra de Shakespeare, "Dos nobles de la misma sangre", que probablemente escribiera en 1613-1614 en colaboración con el dramaturgo John Fletcher, quince años más joven que él, es una historia tragicómica de amantes juveniles. Otro fruto de esta colaboración, la obra perdida de Cardenio (cuya fuente es el Quijote), probablemente tratara también de los peligros y placeres de la pasión juvenil. Pero resulta sorprendente que en "Dos nobles de la misma sangre" aparezca la descripción grotesca de un hombre ya muy viejo, como si Shakespeare contemplara estremecido l que temía que iba a esperarle a él: 

 

(...) el achacoso reumatismo

había torcido su recto pie, la gota

les había anudados los dedos,

los globos de sus ojos, en convulsiones

torturantes, habían casi hundido

sus esferas: aquello que era vida

en él parecía tormento. (5.2.42-47)

 

Una última reflexión del profesor Greenblatt, que acerca Shakespeare a Sócrates, es la importancia de la vida cotidiana en todas las culturas:  

 

<Es verdad: la imaginación de Shakespeare no se elevó nunca del todo por encima de lo cotidiano, nunca entró en las augustas salas de lo metafísico ni cerró la puerta a lo cotidiano>.

 

 

 Olvidamos en la entrada del blog en setiembre magnífico reportaje de Juan I. García Garzón: "Shakespeare, una presencia constante". ABC cultural, 26 de abril de 2014, páginas 24 y 25. Incluye entrevistas con directores y actores del mundo del teatro, como Ernesto Caballero, Juan Mayorga (recientemente elegido miembro de la Real Academia Española, Lluis Pascual, Helena Pimienta o José María Pou, entre otros.

 

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
Entradas destacadas