Representación teatral de YERMA de Federico García Lorca. I.B. Majadahonda (Leonardo da Vinci). Ética de 2º de BUP. 1984-85. (Homenaje a Lorca en el 50 aniversario de Yerma).

El relato pedagógico de esta representación teatral, Yerma, de Federico García Lorca, fue publicado en mi obra: El teatro educa. (El título original del trabajo presentado a la convocatoria de 1985-86 a los Premios de Experiencias Didácticas del Ministerio de Educación, el Consejo General y Mutualidad del Colegio de Doctores y Licenciados era: El teatro y la educación de la persona. Experiencias didácticas en Filosofía. Al ser premiado nuestro trabajo en el Área de Letras, la editorial Narcea sugirió que el título del libro fuera: El teatro educa, que era el lema con el que se presentaba el trabajo a dicho concurso). Se publicó en Madrid en 1988. Como está agotado facilitamos el contenido del libro.

 

En el índice veréis dos experiencias en la asignatura de Historia de la Filosofía, Antígona de Sófocles, y la Dramatización del MIto de la Caverna de Platón, cuyo reportaje está en la sección Historia de la Filosofía (Filosofía y Ética del menú principal de la web); y dos experiencias de Ética, Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo (obra de la que hicimos referencia en la entrada del blog anterior) y Yerma de Federico García Lorca. De nuevo, os mostramos otra experiencia didáctica en el ámbito de la Ética mediante la representación teatral con dos grupos de Segundo de BUP. Las imágenes de Yerma corresponden sólo a un grupo (en el otro se grabó un vídeo de la única representación), dado que el papel completo de Yerma resultaba difícil de asumir por una sola persona, en este curso, adoptamos de mutuo acuerdo con las alumnas que el papel de Yerma se repartiría en los tres actos.

En el otro curso, sin embargo, el papel de Yerma lo interpretó una decidida alumna que asumió toda la responsabilidad de representarlo: cumplió su promesa y sorprendió al público del instituto, incluidos los padres, con una magnífica actuación. La clase como una piña diseñó y realizó el montaje escénico, lo cual conlleva, sin duda, todo un proceso de trabajo y de aprendizaje de valores que implica la formación como persona tanto del profesor como del alumno. Me atrevería a decir que también formó a muchas madres que ayudaron a sus hijas no sólo en la vestimenta y el maquillaje, sino en la organización del acto: un ejemplo de colaboración de la familia. Y he decir, en honor a la verdad, que hubo una crítica de una madre que creía que la obra de teatro no era apropiada para la clase de Ética.Esta obra se amoldaba perfectamente al temario de Ética y Moral de Segundo de BUP: el diálogo y la convivencia, el matrimonio, la familia, el conflicto generacional, la sexualidad, no cabe duda que, tanto el método como el contenido, se ajustaban a la formación cívica de la persona, sin olvidar, su dimensión social y comunitaria. El mismo Federico García Lorca, hablando del teatro de su tiempo en 1934, escribía: "Lo más grave es que las gentes que van al teatro no quieren que se les haga pensar sobre ningún tema moral". 

 

En mi libro <El teatro educa> cito unas palabras maravillosas del poeta Federico García Lorca -durante la representación de Yerma en el Teatro Español- a sus amigos, en su Charla sobre teatro

<Yo no hablo esta noche como autor, ni como poeta. ni como ardiente apasionado del teatro de acción social. El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la educación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso. Un teatro sensible y bien orientado en todas sus ramas, desde la tragedia al vodevil, puede cambiar en pocos años la sensibilidad de un pueblo; y un teatro destrozado, donde las pezuñas sustituyen a las alas, puede achabacanar a una nación entera. El teatro es una escuela de llanto y de risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equivocadas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y el sentimiento del hombre. 

Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo, como el teatro que no recoge el latido social, el latido histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risas o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama "matar el tiempo">. (Obras Completas. Madrid. Aguilar Ediciones. 1972, págs 150-51).

 

En la reflexión final que hago en el libro, de la experiencia didáctica de Yerma de Federico García Lorca (mi madre, que era granaína, decía que Lorca era un primor), acabo con estas palabras: <Creemos escuchar la voz de Cervantes en la obra de Federico, en las palabras de D. Quijote: "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra se puede y debe aventurar la vida" (II,58)>.

 

En ese mismo curso 1984-85 se realizó una espléndida dramatización del delicioso libro, EL PRINCIPITO, de Saint Exuperí en un Tercero de Filosofía de BUP, desgraciadamente, sólo conservo una simbólica diapositiva. El descubrimiento de los valores de libertad, amistad, verdad, diálogo, esperanza, amor, felicidad, paciencia, ilusión, imaginación y creatividad, por poner algún ejemplo, es una experiencia inolvidable para todo el que se acerque a esta maravillosa obra, comprobará que: "Lo esencial es invisible a los ojos".